5 oct. 2011

PONER LÍMITES AL NIÑO

A medida que el niño va creciendo resulta más fácil para los papás establecer normas y límites: el niño empieza a razonar. La disciplina sigue siendo imporante, ya que le ayuda a crecer y madurar.
 ¿Aparecen las primeras rebeliones? Los niños empiezan a experimentar su autonomía y quieren afirmarse entre los 2 y los 3 años, rebelándose a las reglas de los padres.
A esta edad, mamá y papá deberán ejercitarse en la técnica de la negociación. Si el niño, por ejemplo, quiere a toda costa una galleta de chocolate, se le puede dar pero siempre que tome el resto de comidas diarias.
A los dos años, los "no" de mamá y papá deben ser más decididos y es importante explicar al niño el por qué de las cosas. Sobre todo, ahora que el niño ya empieza a entender más y mejor las explicaciones.
¿Y si se pelea con otros niños? En la infancia, la agresión física es una forma de conocerse, de establecer un contacto y de "experimentar" las reacciones de los demás.
El adulto debe ser un punto de referencia importante: debe hacer entender al niño que las agresiones son ineficaces y darle una alternativa, tal vez dirigiendo la atención de los niños que se están peleando sobre otras actividades.

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