29 nov. 2013

MÁS VALE PREVENIR



El acoso escolar es un fenómeno bastante antiguo, sólo que desde un tiempo a esta parte (y en general a consecuencia de hechos tan tristes como irreversibles), se ha comenzado a admitir con valentía y a estudiar cómo controlarlo o prevenirlo. El punto clave, es que la comunidad educativa (padres, docentes, alumnos) trabajen en equipo y sean capaces de detectar “señales” , a veces muy sutiles, de que “algo anda mal”.
Señalemos algunos conceptos básicos al respecto…
  • Para que exista acoso escolar, deben identificarse clara y simultáneamente la existencia de un “acosador” y de un “acosado”. Con la figura de éste último, no alcanza, pues a veces hay casos de niños que se sienten “perseguidos” y el motivo es más complejo y personal aún. La figura del acosador puede ser un sólo individuo o un grupo.
  • En general se identifica una misma acción repetida, que se elige por parte del agresor y que humilla a la víctima; por ejemplo soborno, quitarle la comida, tirarle sus libros, ensuciarle su ropa etc
  • Notoria desigualdad de capacidad de manejo de la situación ( una especie de desequilibrio de fuerzas), que sitúa a la víctima en una posición de máxima vulnerabilidad, espeicialmente agravada por saber que la agresión es recurrente.
  • Existe “un motivo poderoso”, generalmente miedo, amenazas etc por el que la víctima elude hablar de la situación o sólo lo hace en un círculo de máxima confianza, pero muchas veces cuando ha sufrido mucho ya.

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